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26 de marzo de 2015

POTAJE DE SEMANA SANTA

En la Mancha, lo mismo que en otras tierras de España, las festividades religiosas que jalonan el calendario, también han dejado su influencia en las cocinas. La receta que presentamos no ofrece dudas al respecto: incluye en su denominación las fiestas en las que se solía preparar con mayor frecuencia, la Semana Santa y, por extensión, el tiempo de Cuaresma.

Este potaje de legumbres, verdura y bacalao, alejado intencionalmente de las carnes, tiene que ver, si no con el ayuno, si con la abstinencia. La Cuaresma en lo culinario es un Ramadán en miniatura, que nos habla de otros tiempos en los que el control religioso de la alimentación era más riguroso. Tiempos en los que la religión prescribía la dieta alimenticia y el pecado de la gula era considerado como tal. Tiempos en los que la carne (algo que no deja de ser curioso) era retirada de la dieta del cristiano.

Los platos relacionados con la Semana Santa, en especial los dulces (cochuras) son muy numerosos y variados. Los olores de la cocina, reino del aceite de oliva aderezado con los aromas de la vainilla y la canela, inundaban las casas. Las denominadas “frutas de sartén” llenaban lebrillos en las despensas. Y era corriente frecuentar los hornos de pan con grandes bandejas de rosquillos, pastas y magdalenas.

Si los dulces eran y son la máxima representación  de una cocina arcaica, con evidente influencia árabe. Comer potaje los viernes de Cuaresma, o durante la Semana Santa, es algo que sigue siendo muy corriente en las casas de la Mancha. Incluso ahora, en el presente siglo, tan alejado de imposiciones religiosas.

Por ello, este potaje viene a ser un plato imprescindible en cualquier recetario de cocina manchega. Plato de cuchara por excelencia, con el que descubrimos una combinación perfecta: la de los garbanzos salpicados de espinacas en salsa sazonada por bacalao. Ese es el gran descubrimiento. Lo demás, el sofrito y los rellenos, no son otra cosa que artes de viejo cocinero para potenciar sabores.




INGREDIENTES

  • 500 gr. de Garbanzos
  • 250 gr. de bacalao
  • 500 gr. de espinacas frescas
  • 2 hojas de laurel

Para el sofrito:

  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 100 ml. de aceite de oliva

Para los rellenos

  • Pan rallado
  • 2 huevos
  • Ajo
  • Perejil
  • Sal

ELABORACIÓN

El día anterior a la elaboración de la receta, se pondrán en un bol los garbanzos y el bacalao.



Poner en una cacerola con agua los garbanzos, el bacalao, dos hojas de laurel y sal. Dejar hervir alrededor de una hora y media a fuego lento.


Seguidamente hacemos un sofrito con el aceite de oliva, la cebolla picada y el ajo laminado.




Añadimos una cucharadita de pimentón y removemos con cuidado de que no se nos queme el pimentón.




Añadimos el sofrito a la cacerola e incorporamos las espinacas a la cacerola,  removemos y tapamos para dejar que el potaje termine de cocerse. Preparamos los rellenos como ya os expliqué aquí  (esta vez, sin jamón). Se incorporan al pojate cuando sólo queden unos minutos de cocción con el fin de que no se empapen demasiado.




Cuando los rellenos, se mojen un poco, el potaje estará listo para servir.




¡QUE APROVECHE!









14 comentarios:

  1. ... Y curiosamente, aunque apenas se guarda la abstinencia, son platos que se siguen denominando "los típicos de Semana Santa". A mi no me cabe la menor duda que se siguen haciendo porque son buenos de verdad.
    El guiso está que se sale del plato, la verdad.
    Saludos.

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  2. Como dice Alba tambien aquí garbanzos y bacalao son platos de Semana Santa y un guiso como el tuyo no falta.
    Besos Mari
    hoy desde
    http://norma2-siempreesprimavera-norma2.blogspot.com.ar/2015/03/te-has-copiado-alguna-vez.html

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  3. ¡Ay Mari qué bonita entrada! Yo no soy nada religiosa, ni me gusta la semana santa por su aspecto cofrade, pero me enamora por sus platos tradicionales y sus dulces que me transportan a cuando era pequeña.

    El potaje de semana santa es un clásico en mi familia, pero mi madre lo hace con garbanzos y alubias y no le pone espinacas porque ella que es tan amante de lo verde como yo no puede con espinacas, acelgas o collejas. Está bueno, pero para mi pobre estómago es demasiado pesado con tanta legumbre.

    El que nos traes con garbanzos y espinacas me llama muchísimo la atención ¡y lo prepararé en casa aunque cuaresmas y astenciones no formen parte de mí!

    Gracias por ese repaso por las tradiciones y costumbres manchegas de esta época que me recuerdan muchísimo a las de mi pueblo

    ¡Besos mil!
    http://losdulcessecretosdecuca.blogspot.com.es

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  4. Lo del bacalao en el agua de los garbanzos me ha sorprendido mucho, la verdad. Mira que hago veces potaje durante todo el año, ya que por mi colesterol suelo tomar las legumbres sin compango ni carne (snif snif) y nunca se me había ocurrido hacerlo así.

    Entiendo de todos modos que ya estaba desalado con anterioridad, si no es demasiado poco tiempo, pero el sabor que tiene que dar a la legumbre dejar que termine de desalar con los garbanzos... esa idea me la apunto.

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  5. Yo me apunto a el durante todo el añooooo... sin dudarlo estos si son exquisiteces y no los platos pitiminis que son de risaaaa,,, bikiños

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  6. Te ha quedado un plato de lujo, de esos que te reconfortan en cuerpo y alma!! Que maravilla!
    Un fuerte abrazo

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  7. Uno de los platos que mas me gusta, con espinacas, este te ha quedado muy rico, besos

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  8. Seguro que estaba delicioso a las fotos me remito no dejan de decirne comemeeeeeeeeee uummmmmmmm babeando me tienes que lo sepas este potaje me encanta y lo hago muchaaaaaas veces durante el año no solo en estas fechas ,para no variar te ha quedado de relujo la receta el paso a paso y las fotos son de 20 points.
    Me voy piptando a coer que dentro de un ratito me voy a trabajar que por las ganas me quedaba un rato mas viendo las fotos uummmmmmm.
    Bicos mil y feliz semana wapisimaaaaaaaa.

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  9. Uffff, la de tiempo que hace que no hago yo un potaje de estos. Creo que voy a volver a las buenas costumbres jaja
    Independientemente del tiempo en el que se acostumbre a hacer, me parece delicioso en cualquier época, además que yo soy más de pescado que de carne, así que poca penitencia llevan conmigo. Mi tía lo hacía siempre el Viernes Santo, de primer plato y después caían los dulces de sartén como tú dices..no tengo ni idea dónde podíamos meter todo eso, pero hacíamos hueco, vaya que si.
    Me encanta Maritornes, la introdución, las fotos del paso a paso y la presentación. Ese punto de nostalgia que tienen tus entradas, me tienen enganchada, mi niña.
    Besotes gordos y que pases unos buenos días si es que tienes vacaciones.

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  10. Por Dios bendito ,querida amiga has hecho un potaje de esos para darte el mejor de los premios, que plato mas delicioso que bien hecho y que facil no lo has contado eres unica , con un plato de estos y unas buenas rosquillas para postre soy la persona mas feliz del mundo. Mil besicos cielo

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  11. He de reconocer que yo no sigo la Semana Santa ni siquiera en lo culinario y de niña me espantaba este potaje sobre todo por las espinacas y el bacalao. Era una tortura añadida a todo lo demás, la tristeza que se respiraba en aquella época en que estaba todo cerrado, en la tele solo había programas relacionados con el tema, te regañaban si ponías música... jajaja, un horror, pero más vale que ahora es diferente y se ve de otra manera. El que quiera seguir las procesiones tiene donde escoger y además ya no son tan tétricas, y el que no quiera puede disfrutar de unos días de descanso. A pesar de que en muchas cosas hemos empeorado yo creo que en esto estamos mucho mejor.
    Con el tiempo he llegado a disfrutar de este potaje, a pesar de que me sigue sin apasionar el bacalao, pero desde luego con la pinta que tiene el tuyo no me lo pensaría.
    Un beso enorme preciosa, que disfrutes de estos días hagas lo que hagas.

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  12. Buenas días Maritornes. Un potaje fantástico el que nos has preparado, para esta Semana Santa. Este plato me trae muchos recuerdos, pues en casa mi madre siempre lo preparaba. A los rellenos mi madre siempre lo llamaba pellas, y la verdad es que una vez que las hechas al potaje y se empapan, están de vicio.
    Yo he preparado esta Semana Santa potaje y lo tengo a expensas de publicar.
    Un beso Paco

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  13. En casa comí hace unos días un potaje parecido, como manda la tradición. Pero no lo cociné yo, mi suegra me trajo una fiambrera de garbanzos con bacalao que quitaba las penas del sentío... ella le puso pasas y no espinacas, nunca lo había probado así, y le daban un punto muy bueno

    Abrazos!!!

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  14. Este potaje, es una delicia para el paladar.

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