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6 de junio de 2014

PISTO DE CALABACÍN



En este blog de cocina tradicional manchega que tiene, por vocación y por razón de ser,  mucho de costumbrista, creemos que ha llegado la ocasión de informar al  amable lector que nos sigue del modo en el que se comía en La Mancha hasta hace muy poco tiempo.

Durante siglos, y hasta bien entrado el XX, el cubierto, tal y como nosotros lo conocemos (platos, vasos, tenedor, cuchara y cuchillo), era una rareza, privilegio de unos pocos. La mayor parte de la población, en especial la rural, comía en recipientes comunes. Se guisaba en fogones bajos y la propia sartén o la gran fuente de loza eran los utensilios habituales para el servicio de comidas. Sólo a los niños, porque no sabían comer en grupo, se les servía en platos aparte.

Y si la sartén o la fuente eran los elementos destinados a la distribución colectiva, la navaja constituía el instrumento de contacto y apropiación individual, haciendo las veces de cuchillo-cuchara-tenedor en un alarde de polivalencia. Hoy, ya que la receta que presentamos se presta a ello,  hablaremos de ese objeto castizo, tan español y tan manchego; hablaremos de la navaja.



La Mancha y gran parte de España se surtían de navajas procedentes de dos poblaciones, afamadas por la producción de aceros y fabricación de navajas: Albacete y Santa Cruz de Mudela. Todos los hombres, y muchas mujeres, llevaban una siempre consigo. Era la herramienta por excelencia, siempre dispuesta  allí donde se precisara un corte o una punzada. En la mesa, con una sopa de pan, hacía las veces de cuchara. Con ella se pinchaban las tajadas de carne o pescado, para después ponerlas sobre el pan y cortarlas. Con ella se atacaba al jamón o al embutido, se pelaba la fruta o se troceaban las sandías y melones que ofrecía la huerta. La navaja era un instrumento insustituible, imprescindible, sobre todo en la mesa.

En la Guerra de la Independencia, la navaja fue el arma preferida del patriota que presentaba resistencia al invasor. También  fue la elegida por los guerrilleros en su desigual batallar contra las tropas del emperador. Y célebre se hizo en manos de los bandoleros, que usaron con singular destreza en sus correrías las de mayor tamaño, las temibles facas o chairas.


El momento de reponer un objeto de tanta utilidad eran las ferias ¿No os habéis preguntado por qué en la ferias de La Mancha (y en las de casi toda España) nunca falta un puesto de navajas? Se trata, sin duda, de una rémora del pasado, de un auténtico atavismo. Se mantiene aún por la fuerza de la costumbre, por lo sustancioso que fue el negocio en otras épocas; ya que era allí donde acudían a comprarlas gentes de toda ralea y condición, siendo tradición en muchos pueblos manchegos visitar al navajero en comandita familiar. Conviene destacar que para el mozalbete que frisaba los 10 o 12 años, la primera navaja nueva  representaba todo un rito iniciático, un momento importante en la vida, ya que con la compra se reconocía públicamente su condición de hombre en ciernes.



Dicho lo cual, ya podemos presentar el pisto de calabacín que nos ocupa. Y lo hacemos por ser un plato especialmente indicado para “usar la navaja”; queremos decir para comer cargando sopas, aunque se rompan algunos cánones de la dietética moderna. Este pisto (al igual que la mayoría de ellos) no es comida que admita otro tratamiento, incluso si se come en plato, con cuchillo y tenedor. Debe evitarse, pues, y a toda costa,  el despropósito de comerlo con tenedor y sería una auténtica aberración hacerlo con cuchara. Como es natural, si se quiere reproducir una comida a la antigua usanza, aquí queda nuestra más entusiasta invitación para hacerlo, ya que este pisto resulta especialmente idóneo para servirlo en una fuente común (al centro, para ir tapeando, por ejemplo) y ejercitar el sopeo ordenado y colectivo, tal como hacían nuestros abuelos. ¡Ya nos contaréis!

Y para que no tengáis dudas sobre qué navaja comprar cuando visitéis una feria, ahí van dos modelos (diseños) de navaja de los más antiguos y tradicionales: la de Albacete, de hoja más ancha y con cachas de asta de toro y la de Santa Cruz de Mudela, algo más estrecha de hoja y con cachas de asta de ciervo. Artesanía, tradición y todo un guiño de reconocimiento, no exento de cariño, al pasado.




INGREDIENTES

  • 2 Calabacines grandes
  • 1 Cebolla
  • Tomate frito
  • 1 Huevo
  • Aceite
  • Sal

ELABORACIÓN

Cortar la cebolla en trozos pequeños. Poner en una sartén con aceite y sofreír durante cinco minutos.



Añadir el calabacín cortado en trozos pequeños y freír a fuego lento. Añadir sal y remover con frecuencia.



Añadir el tomate frito, en cucharadas, poco a poco y remover bien en la sartén hasta que alcance el color deseado (dorado).



Estrellar un huevo y mezclar con el pisto.


¡Y... listo para comer!


NOTAS

1.Al pelar el calabacín, se deben dejar algunos trocitos de piel, para que aporte color -verde- al plato.
2. Hay que freír el calabacín hasta que pierde el agua y se ve que solo hay aceite. Si sobrara aceite en exceso, resulta conveniente quitar parte de él escurriéndolo. El pisto no debe estar ni seco ni pringoso.
3. Mantened el pisto en el fuego hasta que el huevo esté bien cuajado.


¡QUE APROVECHE!




56 comentarios:

  1. Me encanta el pisto, tanto solo como en tostas con un huevo frito encima, ainss, que hambre!!!
    Un placer llegar a tu blog y te invito a mi cocina!!
    Besotess

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    1. Bienvenida, Teresa. Un placer tenerte por aquí... Ya has visto que también te he visitado y me he quedado por tu cocina.

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  2. Aquí otra a la que le encanta el pisto. Lo hago muy a menudo para mi y me lo zampo tal cual con un trocito de pan y oye, tan contenta eh. Tanto de cena solo como de acompañamiento de alguna carne o pescado nunca falta en casa, además es facilito de hacer y queda tannnnnnnn rico ;)

    Besinessss

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    1. Con el pisto, todo son ventajas, Merchi. Fácil de preparar, rico de comer. Y acompañado de un buen pan ya ni te cuento.

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  3. Me encanta esta versión del pisto, imagino que con sólo el calabacín y sin añadir pimiento (que le suele dar un sabor más fuerte) tiene que quedar super-suave y, claro está, delicioso a la vez. Y con el huevo, ¡¡apaga y vámonos!!... Me has dado una gran idea, seguro que a partir de ahora lo voy a hacer de esta forma muy amenudo.
    Muy interesante la información que nos das sobre las navajas. No tenía ni idea de que se utilizara de tenedor y cuchara. :)
    Un beso grande!!

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    1. Hay gente que también le pone pimiento a este pisto, pero yo intento mantenerme fiel a la receta tradicional. Y llevas razón en que sin pimiento, queda mucho más suave.

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  4. El pisto en casa nos encanta, y creo que con lo que le pongas combina muy bien, te ha quedado muy rico, y la navaja me encanta, besos

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    1. Pues ya sabes, Adita, con el próximo pisto, hay que rescatar la navaja.

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  5. Uno de mis platos favoritos esta tan rico!!besos

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  6. Que delicia de plato, me encanta el calabacín!! Eso sí, a mi mejor en plato y con tenedor, jeje! Un abrazo grande!

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    1. No hay problema, Mónica, para ti, te preparo unos cubiertos.

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  7. El pisto es una delicia, ya sabes lo que lo disfruto yo también, sea de lo que sea , aunque lo comeré con tenedor ;)
    Por aqui tienen mucha fama las navajas que se hacen en un pueblo del Occidente llamado Taramundi, no se si te sonará ;)
    Como siempre, una entrada de lujo. Bss.

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    1. Si que he visto las navajas de las que me hablas y de hecho tuve una pequeñita de allí que perdí hace tiempo. Tendré que hacerme con otra.

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  8. Un pisto estupendo, me encanta el calabacín y tomándolo como tu explicas con navaja en mano, mejor que mejor.
    Saludos

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    1. Por fin alguien que no le importa comer con navaja, jaja. ¡Cómo se notan las raíces, Marqués!

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  9. Que sencillo y que rico Mari, con lo que a mi me gsuta el calabacin, me parece una muy buena propuesta y la hare para cenar, besos

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    1. Verás como repites, Marijose. Esta receta es de las que se suelen quedar en casa una vez que se prueba.

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  10. Mary me encantan tus historias y siempre al lado de lo que cuentas está la imágen de mi abuelo. Te cuento que los cocineros modernos usan el calabacín tierno con cáscara y desechan su interior que es menos sabroso.
    Besoss
    hoy desde
    http://siempreseraprimavera.blogspot.com.ar/2014/06/cruasan.html

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    1. Dedicado a esos abuelos va esta entrada. El mío siempre llevaba su navaja en el bolsillo... En cuanto a no pelar el calabacin, es cierto que ahora se tiende más a no hacerlo, pero aquí sigo con la tradición...

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  11. Ésta receta si que la preparo amenudo cuando llega el buen tiempo, porque nos encanta! pero sin utilizar la navaja... mi maridín si sabe utilizarla pero yo nó... ay que manchega... jijii.
    Estupenda entrada, bueno como todas!
    GRACIAS por tu amable coment.

    Besitosss.

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    1. Pues a ti si que no te preparo cubiertos. Una manchega como tu debe saber utilizarla, así que ¿qué mejor que aprender comiendo un pisto tan rico como este? jaja.

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  12. Me hace mucha ilusión quedarme a seguirte no sólo por tus recetas fantásticas, sino por lo bien "ilustradas". Un placer Maritormes.

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    1. Muchas gracias, Alicia. ¡Bienvenida a mi cocina!

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  13. Delicioso pisto, para disfrutar hasta la última miguita, ñam!!! Me has recordado a mi abuelo, qué sieeeempre llevaba en su bolsillo una navaja de múltiples usos, siempre lo recuerdo con ella encima...je, je.

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    1. Creo que la mayoría de nuestros abuelos la llevaban, Mary. Qué pena que se vaya perdiendo su uso...

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  14. Lo puedo comer con cualquier cosa, me encanta... Tremendo trabajo de documentación!
    Besotes y feliz domingo!

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    1. Muchas gracias, Calohe. Me alegra que te guste.

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  15. Ummmmmmmmmm ese pisto se ve divinisimo ademas de estar para chuparse los dedos, sin navaja me lo comia yo si pudiera meter la mano .
    Como siempre una receta paso a paso introducion y post fantastico, perdona no haya pasado antes pero he estado en las jornadas de las puertas abiertas de la ruta del vino y he estado desconectada del blog..
    Bicos mil y feliz domingo wapa.

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    1. Gracias Chus! Reservado tienes un plato para que te lo comas como quieras y disfrutes de él. ¿Ya han sido las jornadas? Imagino que dentro de poco nos contarás qué tal han ido. Espero que lo hayas pasado genial.

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  16. Menudo pisto bueno por favor.
    Es tan bueno que lo guardo para hacerlo con la hortaliza "casera"
    Besazos.

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    1. Con hortaliza "casera" es una extra. Mucho más rico.

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  17. Me apunto este pisto pero ya, te ha quedado delicioso, me parece una idea riquísima para mi operación bikini... .Bs.

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    1. Lo mejor de todo es que puedes hacer la operación bikini sin costarte mucho esfuerzo. Eso sí, cuidado con el pan, que este pisto lo pide a gritos...

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  18. Que buena pinta tiene este pisto de calabacion...apetecible, saludable y estupendo para el almuerzo en estos dias de buen tiempo, un besote guapa y que empieces bien la semana

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    1. Como almuerzo o como cena... Un plato ideal.

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  19. Delicioso... es sin duda uno de mis platos más queridos. Socorrido y recurrido en mil ocasiones, con o sin berenjena, con o sin champiñones, con o sin atún... Raro es abrir el congelador y que no haya un tarro esperando a ser devorado. Porque hago mucho, cuando hago, que no es cosa de hacer solo un poquito que así cunde más el tiempo!

    Sobre las navajas, que interesante me ha parecido. Son un mundo, lo descubrí el año pasado, cuando necesité una para salir a un viaje donde era previsible utilizarla (para comer, para comer...) y cuando entré en la tienda quedé en estado de shock. Había tantas y tan trabajadas!

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    1. Es verdad que el tema de las navajas es un mundo y podemos encontrar tiendas especializadas en las que las venden, pero en esto, como en todo, muchas veces nos dan gato por libre, así que hay que llevar cuidado. Y puestos a comprarnos una, que sea buena. Yo en el blog, os recomiendo las dos manchegas, pero también son geniales las que nos apunta Bego por ahí arriba de Taramundi.

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  20. Oye salgo ahora para tu casa vale? dejame un poquito que voy! Mmmm que pintaza!!! Con lo que me gusta a mi el calabacín y qué plato más sano!! Me lo apunto! Un besin

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  21. Mira que he venido veces que ya me sé la receta de las habitas de memoria, jajaja. Bueno, pues ya hay receta nueva que la llevaba esperando como agua de mayo. Me encanta el pisto y el de calabacín mucho más porque el calabacin me chifla y menuda pintaza que tiene el tuyo!!!
    Lo de la navaja lo vamos a dejar, llámame rara, jajajaja, pero me voy a decantar por el tenedor no vayamos a tener un susto... Pero desde luego lo que se me ocurre es que cómo han cambiado las cosas que ahora como se le ocurra a alguien llevar una navaja se le cae el pelo... luego a ver como explicas que es para comer, jajaja
    Un besito grande, hermosa, que tengas una semana estupenda!

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    1. Me alegra que te guste el pisto, Nuria. En cuanto a lo de la navaja... por aquí muchos agricultores y abuelos la siguen llevando, eso sí, no es recomendable llevarla a aeropuertos o sitios similares, jaja. De todos modos, es una pena que se vaya perdiendo su uso...

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  22. Mira que he venido veces que ya me sé la receta de las habitas de memoria, jajaja. Bueno, pues ya hay receta nueva que la llevaba esperando como agua de mayo. Me encanta el pisto y el de calabacín mucho más porque el calabacin me chifla y menuda pintaza que tiene el tuyo!!!
    Lo de la navaja lo vamos a dejar, llámame rara, jajajaja, pero me voy a decantar por el tenedor no vayamos a tener un susto... Pero desde luego lo que se me ocurre es que cómo han cambiado las cosas que ahora como se le ocurra a alguien llevar una navaja se le cae el pelo... luego a ver como explicas que es para comer, jajaja
    Un besito grande, hermosa, que tengas una semana estupenda!

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  23. que buenisimo!!! madre mia que pinta!!
    Muy interesante lo de la navaja y todo lo que explicas.
    Saldos desde recetasdulcesweet.

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  24. Hola. Acabo de conocer tu blog y la verdad que me ha gustado mucho :) Y este pisto tiene una pinta espectacular... Me quedo como seguidora :) Te invito a que visites mi blog a ver si te gusta: http://laqueseavecinaenmicocina.blogspot.com.es Gracias y besitos.

    Ana - La que se avecina en mi cocina

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    1. Bienvenida, Ana! Espero seguir viéndote por aquí. Ahora mismo me paso a visitarte.

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  25. que ricooo, ni dudes de que te copio pero yaaa este maravilloso pisto! que bonita navaja! besitos

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  26. Mi querida amiga, que gusto leer tus entradas llenas de tradicion, no sabia la historia de la navaja, aunque la he visto mucho funcionar, cuando de pequeña iba al campo, siempre veia como mis tios la usaban, tal y como has dicho tu, de tenedor, cuchara y demas, ese pisto esta para tomarselo con un rico pan casero pinchado es una navaja, mil gracias por este blog, que me tiene enamorada. Un abrazo muy muy grande

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  27. Hola Mari, muchas gracias por tu amable visita que me ha encantado igual que me ha gustado tu blog con estas recetas tradicionales que a todos nos recuerda a nuestros abuelos. Esta es mi primera visita pero no será la última, pues me gusta todo lo que veo.
    Un besito y feliz semana.

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  28. Es como siempre, un placer leerte. Nos enriquecen tus recetas tradicionales y ancestrales, así como tus explicaciones que nos retrotraen a otras épocas tan nuestras. Al leer el uso y costumbres de la navaja, me he visto sentada en torno a una enorme mesa de madera con una gran cantidad de tios, primos junto con mis padres y abuelos y efectivamente, las navajas eran indispensables y no había varón que no trajera la suya en el bolsillo. Mi padre cortaba el pan, el chorizo o el queso.... pero también cortaba varas para hacer palitos para diversos usos... En fín, una vez más me has regalado parte de un hermoso pasado.
    El pisto me encanta y lo preparo con bastante frecuencia porque es estupendo para acompañar diversos platos, así como para tomar sólo. Eso sí ¡yo con tenedor... no tengo navaja! :-(

    Un besín.

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  29. Pásate por mi blog cuando quieras y recoge un premio el que más te guste, te dejo el enlace y lo recoges cuando quieras.
    http://cocina-trini.blogspot.com.es/2011/06/premios.html

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  30. Buenas tardes Maritornes. Que rico y sabrosos que se ve este buen pisto de calabacín que nos has preparado. Esta como se suele decir para mojar pan. Muchas gracias por toda esa buena información que nos dejas sobre la navaja. Estas que nos enseñas son muy bonitas y seguro que para las personas que trabajan el campo muy útiles. Mi padre era un fanático de las navajas yo conservo alguna de ellas, aunque no les doy ningún uso.
    Muchas gracias por tus visitas y por tus comentarios tan agradables.
    Un beso Paco

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