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22 de septiembre de 2013

TOMATES EN CONSERVA

El tomate es uno de esos productos indispensables en la cocina manchega. Tan del gusto ha sido de los habitantes de la Mancha, y tan constante ha sido su presencia en la cocina, que desde tiempo inmemorial se han hecho esfuerzos por intentar conservarlo fuera de estación. Parte de las alacenas y repisas de las cuevas en las casas manchegas estaban destinadas precisamente a guardar las valiosas conservas de tomate.
El tomate es el rey de las huertas. Éstas se cultivaban en las zonas de aluvión, tierras pardas y feraces cerca del cauce de los ríos, o en las parcelas de tierras profundas presididas por la indispensable noria, rodeada ésta de olmos al borde de su andamio, por el que daba interminables vueltas la mula. Norias que gracias al sin fin de cangilones suministraban el agua necesaria para el desarrollo de las hortalizas.
Los tomates se conservan secos, al sol, y pelados, al  natural, al baño maría.
Desde que se supo de este último y extraordinario procedimiento, el principal problema fue el de los recipientes. Los tarros de cristal de los que fácilmente disfrutamos en la actualidad son un producto muy reciente. Tradicionalmente se usaban las botellas, que a la dificultad de entrar y sacar el producto unían la de no garantizar el cierre hermético, por lo que muchas de ellas se perdían.
Ahora todo es más fácil, por lo que, si disponemos de tomates, podemos hacer nuestro propio acopio de conserva con gran facilidad.
Puede que no represente un gran ahorro, pero algo es y, sobre todo, nos damos el gusto de realizar nuestra propia cosecha de rojos tarros para ir abriendo durante el invierno.




INGREDIENTES
  • Tomates maduros 
  • Azúcar
ELABORACIÓN

Se lavan, se pelan y se parten en trozos los tomates. Se les añade una cucharada sopera de azúcar por cada kilo de tomates que se quieran conservar.


Se envasan en botes de cristal y se tapan.


Introducir los botes en una olla cubriéndolos de agua y cocer al baño maría. Desde que empieza a hervir el agua, habrá que dejarlos una hora aproximadamente.


Dejar enfriar para sacarlos del agua. Una vez que estén fuera, tendremos que asegurarnos de que han cerrado al vacío.



NOTAS

1. Los botes no se deben llenar hasta arriba. Hay que dejar un par de centímetros del borde.
2. Antes de llenar los botes, previamente los habremos esterilizado.
2. Esta conserva puede durar todo el año.
3. Los tomates se pueden utilizar en un montón de recetas, como por ejemplo en la pipirrana del post anterior.